De Música UC a Nueva York: la pianista María Julia Mancero inicia una nueva etapa de perfeccionamiento internacional
09/10/2026
La exalumna del Instituto de Música UC, titulada en 2023 y graduada del Magíster en Interpretación en 2025, se encuentra perfeccionando su formación en la Mannes School of Music de Manhattan. Su experiencia en la Universidad Católica, donde se graduó con máxima distinción y participó en diversos proyectos artísticos, ha sido fundamental en el camino que hoy la lleva a continuar sus estudios en Estados Unidos.
A los 26 años, y tras una destacada trayectoria en Chile, la joven pianista chilena María Julia Mancero comienza un nuevo capítulo en su trayectoria artística. Desde agosto de 2026 se encuentra en Nueva York cursando un Professional Studies Diploma en la Mannes School of Music, programa enfocado en el perfeccionamiento de la interpretación musical.
Su llegada a Estados Unidos representa la continuidad de un recorrido que comenzó durante su infancia y que encontró en el Instituto de Música UC un espacio para consolidar su vocación, profundizar sus conocimientos y desarrollar experiencias artísticas junto a profesores, compositores y otros intérpretes.
María Julia se tituló como pianista en 2023 y completó su Magíster en Interpretación en 2025, ambos en la Universidad Católica. Durante su formación obtuvo reconocimientos por su desempeño académico y participó en conciertos, proyectos de investigación y actividades de creación musical. “Para la carrera de un intérprete es fundamental tener la experiencia de estudiar afuera. Creo que era el siguiente paso y por eso decidí postular a Mannes School of Music en Nueva York. La elegí porque había viajado a un festival de esa escuela y conocí a una profesora que me gustó mucho. ‘¿Qué tengo que hacer para estudiar con usted?’, le dije, y me dijo que postulara acá. ¡y lo hice!”, cuenta.
En una entrevista con Radio Beethoven, la exalumna repasó los principales hitos de su trayectoria, el vínculo que mantiene con la Universidad y las expectativas que acompañan su nueva etapa internacional.
De una vocación temprana a su formación en Música UC
Hija de padres ecuatorianos que se establecieron en Chile hace más de 25 años, María Julia descubrió su interés por el piano a los nueve mientras cursaba tercero básico en un colegio Waldorf. Allí, los instrumentos musicales formaban parte del programa de estudios y, aunque su asignación dependía de las características de cada estudiante, tuvo la oportunidad de comenzar a aprender el instrumento que más le atraía.
Su dedicación la llevó a prepararse para ingresar al ciclo elemental de la Universidad Mayor, acompañada por su rofesora Elena Podpyatnikova. Posteriormente estudió con la pianista Ewa Jasinska, primero en el conservatorio y luego de manera particular.
Durante su último año de enseñanza media, todavía evaluaba si dedicaría su vida profesional a la música. Buscando compartir con otros jóvenes que tuvieran sus mismos intereses, decidió postular al ciclo elemental del Instituto de Música UC. Esa experiencia terminó convirtiéndose en el inicio de una extensa etapa universitaria que incluyó su carrera de pregrado y sus estudios de magíster.
Su profesora guía durante esos años fue la pianista Liza Chung, de quien destaca especialmente el rigor interpretativo, la atención al detalle, la relación entre técnica y expresión musical, y el desarrollo de una identidad sonora propia. “Una de las cosas más grandes que rescato de Liza Chung es la manera de profundizar en una obra y ver todos los detalles; no dejar pasar ni una sola nota. Lo otro es darle un sentido musical a la técnica; eso es algo que también aprendí con ella: que la práctica nunca sea mecánica, sino que siempre vaya como en función de la música. Y también está el tema del rango sonoro: desarrollar una paleta propia de colores, que fue algo que trabajamos mucho”, explica.
Por otro lado, María Julia también valora la diversidad de asignaturas que encontró en su formación de la Universidad y las oportunidades de aprender de académicos de distintas disciplinas. A ello suma las relaciones humanas construidas durante su paso por Campus Oriente, un lugar que continúa recordando con especial afecto y que considera su segunda casa.
Una trayectoria marcada por la excelencia y la creación musical
La pianista se graduó con máxima distinción y obtuvo una beca por su excelencia académica. Además, recibió apoyo de la Corporación Amigos del Teatro Municipal de Santiago durante 2023 y de la Fundación Ibáñez Atkinson para financiar parte de su magíster. Su trayectoria artística incluye colaboraciones con jóvenes compositores del Instituto de Música UC, particularmente en la preparación y estreno de repertorio contemporáneo. También participó en proyectos de creación e investigación financiados por la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad.
Entre las experiencias que recuerda de su paso por la UC se encuentran sus presentaciones en el ciclo Intérpretes del Siglo XXI, dirigido a estudiantes destacados por su excelencia interpretativa, y en el Ciclo Alumni Música UC, donde pudo presentar repertorio que preparaba para postular al magíster. En el primero de estos encuentros interpretó una sonata de Beethoven durante la pandemia, en el Campus Lo Contador, mientras que en el segundo ofreció un recital en Auditorio del Complejo Andrónico Luksic Abaroa, experiencia que le permitió compartir con el público el contexto de las obras interpretadas.

La música de cámara también ha ocupado un lugar importante en su desarrollo. Gracias a los cursos del Instituto de Música pudo presentarse junto a otros intérpretes y descubrir nuevas formas de abordar las obras a través del trabajo colectivo. “Gracias al curso de cámara del Instituto de Música UC pude presentar en conciertos algunas de las obras que había trabajado en ese curso. Y es algo que me encanta, porque realmente llena el alma tocar con otros músicos. Tocar sola es una experiencia muy distinta, donde a veces la práctica se hace un poco más árida, porque uno está realmente solo batallando con los problemas que la música va trayendo. En cambio, cuando se trabaja en cámara, las cosas generalmente se resuelven en conjunto”, destaca.
Asimismo, fuera de la Universidad ha ofrecido recitales en espacios culturales de Santiago y Quito, Ecuador. Además, en noviembre de 2025 se presentó como solista junto a la Sinfónica Universidad de La Serena.
De Radio Beethoven a los escenarios internacionales
Uno de los primeros reconocimientos de María Julia Mancero llegó en 2014 cuando obtuvo el segundo lugar de su categoría en el Concurso Toca el Cielo, organizado por Radio Beethoven. La iniciativa, realizada entre 2013 y 2019, reunía a jóvenes pianistas en dos categorías etarias y contaba con la dirección artística de Luis Alberto Latorre. En aquella edición, Mancero compartió el segundo premio con Pedro Larraín, tras interpretar una obra de Serguéi Prokófiev en el Teatro CA 660 de Fundación CorpArtes.
La experiencia le permitió conocer a otros jóvenes músicos y presentarse en un escenario de gran formato. También recuerda especialmente una Romanza de Antón Arenski que interpretó durante el certamen y que todavía forma parte de su repertorio ocasional. Su participación en Toca el Cielo marcó además el comienzo de una relación duradera con Radio Beethoven. Cuando cursaba segundo medio, solicitó realizar una práctica escolar en la emisora, donde colaboró durante una semana en la clasificación de archivos.
“Fue una experiencia inolvidable. Fue la primera vez que me rodeé con otros pianistas, y eran tantos. Yo creo que no conocía a tantos pianistas. Tener la oportunidad de tocar en el teatro de Fundación CorpArtes fue impresionante, y era un piano de cola. Recuerdo con mucho cariño el concurso; el ambiente fue muy bueno. Y nos sentíamos muy importantes estando ahí, que era una gran instancia. Lo recuerdo muy bien todo; el espacio, las conversaciones, las piezas que toqué, todo”.
En 2017 sumó otro reconocimiento internacional al obtener el segundo lugar en el Concurso Internacional de Piano María Clara Cullell, realizado en San José de Costa Rica. Para la pianista, estas competencias representan principalmente oportunidades de preparación rigurosa y crecimiento artístico, más allá de los resultados obtenidos. Por ello, no descarta volver a participar en concursos durante su estadía en Estados Unidos.
Nueva York: un nuevo desafío para seguir perfeccionándose
El 16 de agosto de 2026 María Julia Mancero llegó a Nueva York para iniciar sus estudios en la Mannes School of Music, perteneciente a The New School. Su programa, Professional Studies Diploma, está orientado al perfeccionamiento interpretativo. La decisión de postular surgió después de participar en un festival de la institución, donde conoció a J.Y. Song, pianista de origen taiwanés formada entre Suiza y Estados Unidos. La experiencia de estudiar con ella fue determinante para escoger la escuela.
Además de su enfoque musical, la exalumna UC destaca el estilo pedagógico de Song y sus intereses interdiscipliarios, que incluyen estudios en inmunología y microbiología en Stanford. Esa amplitud de intereses conecta con la propia curiosidad intelectual de María Julia, quien también contempla seguir aprendiendo en otras áreas del saber.
“Tengo muchas expectativas de la profesora y de la escuela también, porque es bastante exigente. La mayoría de los estudiantes son asiáticos que llegan con un nivel altísimo, y son más pequeños, más jóvenes, así que sé que esto va a ser desafiante. Pero además podré estar en un entorno donde todos tocan mucho y en una ciudad que me encantó la primera vez que vine, con muchos estímulos artísticos. Tengo expectativas de los conciertos a los que pueda ir y no sólo conciertos, sino museos, exposiciones, las relaciones y los vínculos que pueda hacer en la ciudad”, enfatiza.
La formación en Mannes le permitirá profundizar tanto en interpretación pianística como en música de cámara, dentro de un entorno internacional caracterizado por estudiantes provenientes de distintos países y extensas jornadas de práctica instrumental. El año académico comenzó el 26 de agosto. Desde entonces, la pianista ha combinado las exigencias de sus estudios con la exploración de una ciudad que ofrece numerosas oportunidades culturales, desde conciertos y ópera hasta museos y exposiciones.
Pese a las exigencias académicas y económicas, la artista chilena enfrenta esta experiencia como una oportunidad para ampliar sus horizontes artísticos y personales. La posibilidad de aprender de intérpretes internacionales, compartir con músicos de distintas especialidades y participar de la vida cultural neoyorquina forma parte de sus principales motivaciones. Su trayectoria refleja así un proceso de formación que continúa más allá de las aulas de la Universidad Católica. Desde sus primeras experiencias musicales hasta su actual perfeccionamiento en Nueva York, María Julia Mancero sigue construyendo un camino en el que la disciplina, la curiosidad y el aprendizaje permanente ocupan un lugar central.
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